De Equinox

COMENTARIOS DE ANTONIO FERNÁNDEZ AROSTEGUY
fernaros@adinet.com.uy
La epidemia que cunde al mundo
en el año 2009
Jared Diamond (Boston 1937), Profesor de Geografía en la Universidad de California (UCLA), ha sido miembro de la Academia Nacional de Ciencias y de la Sociedad Filosófica de Estados Unidos. Ha obtenido los premios Burr de la Sociedad Geográfica Nacional y el Pulitzer de l998. En abril de 1998 publicó su libro Armas, Gérmenes y Acero. La colección Debate lo hizo en un hermoso ejemplar de algo más de 500 páginas. En enero de 2006 publicó Colapso, de similares condiciones.
En febrero del 2007 llegó a mis manos un ejemplar del primero, del que ya se habían vendido un millón de ellos. Supongo que fue en esa fecha también que entró al Uruguay, siempre rezagado.
Mi sorpresa e impacto no daba cabida a la convicción de lo que ya vaticinaba (y ahora confirmamos todos); y aunque he leído otros libros similares de temas profundos en economía, historia, sociología, etc., éste particularme me hizo preguntarme: La gente que tiene posiciones de mando y directrices, ¿lo leerán? Si ocurre, ¿qué conclusiones sacarán? ¿Creerán en ello o, si tienen intereses encontrados, lo eludirán, cuál será su actitud? Acá en mi país, ¿qué pasará?
Entonces intentas, desde tu postura de hombre de a pie, aunque estés cultivado por el buen entender que tuvimos en el pasado, presumir el grado de capacidad intelectual y de intenciones ajenas a su persona, que tienen nuestros actuales gobernantes para dilucidar el tema de prevenciones, proyectos para aliviar situaciones inevitables, tratamiento de costumbres, salud y asistencia por hechos que vendrán, sí o sí, porque una conducta mundial nos arrastra. ¿Quiénes son Muñoz, Vázquez, Mujica, "Jeta" Fernández? ¿Cuántos más? Tourné, Castillos, Gargano, Gamou y siguen y siguen...
La formación y conducta de nuestra clase política tiende a realizar todo lo que lo mantenga en el puesto que le llevó tanto tiempo lograr y cada paso que da es medido por ello, jamás por apreciaciones colectivas; tan es así que están pendientes del clamor popular para sus actos, jamás tendrán una postura de un estadista para marcar el rumbo.
Seguro que ninguno de ellos leyó este libro ni ninguno parecido, que les darían pautas para adelantarse a los tiempos. En algunos casos, como los Mujica, Castillo y otros, habría que hacerles resúmenes a nivel escolar o un poco más, pero poco, (me animaría a hacerlo, resumo mucho mis lecturas, algunas de plomo como Greenspan, pero jamás lo haría gratis para esta gente que me llama platudo porque vivo en un departamento de 60 m. en Punta del Este y cobro veinte mil pesos de jubilación) seguro mucho menos que Bengoa, Nin o el pobre renunciante de Antel (a Sendic no me arrimo, mi padre fue un honesto bedel de liceo y maestro sin título).
La gente que piensa y aprovechó la enseñanza gratuita que nos brindó el país, sufre cuando ve tanto imbécil rebuznando convencido que está dictando cátedra, tanto da que sea presidente o aspire a serlo.
Cuesta mucho practicar la democracia y aceptarla. Hace sufrir y da rabia... mucha rabia, hasta con nosotros mismos que llegamos a desconocernos por vislumbrar que nos nace un odio que nunca sentimos, porque nunca lo tuvimos y es el mal que nos infieren malas personas adueñadas de medios, informes falsos, poder indebido.
Tengo fe que esto cambie con los resultados electorales y el buen juicio regrese a los orientales.

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