EL CINISMO PROGRESISTA
Corría el año 68 y en medio de aquella arremetida contra el orden instituido, pensando que al Presidente Pacheco Areco lo iban a correr con el poncho, la izquierda se alzó utilizando todas las herramientas en forma coordinada.
Hoy le cuentan a la juventud que aquella presidencia fue una pre dictadura, pero lo cierto es que a la creciente actividad del terrorismo tupamaro, se sumaba el Partido Comunista, que por un lado alentaba a la rebelión desde sus medios de prensa y por el otro dirigía a sus brazos, sindical y estudiantil, a la garganta del gobierno, sin dejar de apoyar el aplastamiento de la Primavera de Praga, por las fuerzas rusas.
En ese contexto, al Presidente Pacheco no le dejaron otra opción que apretar la carretilla y demostrarle a aquellos traidores - que siguiendo las instrucciones de la declaración final de la Conferencia de OLAS (del año anterior en la Habana) sembraron nuestra Patria de violencia – que no sólo iba a terminar con su mandato constitucional, sino que tenía la autoridad y el coraje suficientes para volver las aguas a su cauce y así lo hizo.
Claro que para nosotros, la cosa no fue fácil y tuvimos que poner el hombro muy duro. A la FAU le tocó hacer guardia en las centrales telefónicas de UTE (recién en el proceso se creó ANTEL), patrullas nocturnas en camioneta en la zona de Carrasco y Punta Gorda, guardia en el Frigorífico de Paso Carrasco y en un garage de Vialidad que estaba detrás de la Facultad de Arquitectura.
Fue allí, un día que me encontraba de servicio, que se entró a la facultad, que se encontraba cerrada, a labrar un acta entre las autoridades de la misma y representantes del gobierno y pude ingresar. Recuerdo que recorrimos las instalaciones y al llegar al anfiteatro, además del desorden y la mugre, me sorprendió que en donde se suponía debía estar el cuadro de Artigas, se encontraba una gran foto del Che Guevara.
Dijo Vázquez según El País: "debemos rescatar" al prócer "del frío mausoleo que lo recluyó el autoritarismo".
"Es de justicia y democracia acompañarlo con el cálido afecto de su pueblo, por eso a la brevedad sus restos serán reubicados en el Edificio Independencia".
Tal vez el Presidente Sarkozy siguiendo este ejemplo saque a Napoleón de su magnífica tumba y se lo lleve a la Torre Eiffel, u Obama haga lo propio con Washington y lo ponga en Disney Land, pero bromas aparte, no hay duda que el mausoleo donde descansan los restos del Prócer, son dignos de alguien que no sólo condujo a su pueblo en la guerra, sino también quien le dio su identidad política, humana y cultural, que nos ha hecho diferentes y de lo que siempre nos hemos sentido orgullosos.
El Presidente Vázquez seguramente era estudiante en aquella época que yo relataba y participaba de aquella insurrección que quería sustituir nuestros héroes y tradiciones por Marx, Lenin, Stalin y Fidel y el socialismo revolucionario y hoy, con el mismo espíritu, participa de este intento de “refundación” latinoamericana. Ayer OLAS, hoy el castrismo-bolivariano del foro de Sao Paulo.
Sería bueno que en vez de intentar denigrar una vez más a nuestro Prócer, le dijera a su hermano que devuelva la bandera de los 33.
Como homenaje al Gral. José G. Artigas, ya había previsto una milonga que compuse sobre la base de un soneto de mi madre, Doña Delia Orgaz de Correa Luna, que titulé “El fin del Caudillo” y que grabé en el CD “Los poemas de mi madre” y también una canción que titulé “El moro pasuco” que es uno de los dos poemas que componen el romance del Prof. Fernando Assunçao, “Los moros de Artigas”, de su “Romancero Oriental”, que musicalizara a su pedido y que grabara en 2004, los que van en la sección regalos que como de costumbre Carmencita y el Bocha les ofrecen cada semana (versión para Equinox, si desean los referidos temas, pedirlos a egocluna43@yahoo.es .
Hasta la próxima

EL FIN DEL CAUDILLO - Milonga
Recitado
Como todos los grandes recorriste
Una senda erizada y siempre ruda
Pero fue por ese amor que tu sentiste
Por tu gente que la hiciste con bravura
Quiso Dios que las pruebas te exigieran
Más allá de lo que puede un ser humano
Más con creces tu lograste que supieran
Que esa lucha tan tremenda no fue en vano
Cantado
No te veo en la plaza Independencia
quieto en el bronce y para siempre esquivo
aunque domine el aire tu presencia,
ecuestre entre palomas, siempre altivo
Reprochando el tiempo de tu ausencia.
No to veo rigiendo el efectivo
trajín de tus victorias ni en la esencia
de tus proyectos que aun te muestran vivo.
Estribillo
Es en tu soledad de desterrado
compartiendo tu pan con fiel Ansina,
no ya guerrero por tu pueblo amado
sino amado por Dios que te destina
a una gloria más alta, así nimbado
mi amor te ve en tu vejez cansina.
Traicionado por aquellos que entregaste
Para darles la patria, tu existencia
En aquél lejano Norte terminaste,
Pero intacta tu memoria sin ausencia
Y quizás sea eso lo más grande
De tu ejemplo de caudillo inigualado
El morir casi solo, allá en tu catre
Pero viviendo en tu inmortal legado

No hay comentarios:
Publicar un comentario