
lunes, 27 de julio de 2009
Escribe Agustín Tajes
Los refranes, por lo general, son el reflejo de la realidad, expresados de una forma muy sabia, ya que llegan a todo el mundo, hacen que esa realidad se comprenda y se asimile mejor a todos los niveles y prenden tan fuerte en la sociedad, que se transmiten de generación en generación, hasta formar parte del patrimonio cultural de los pueblos. En lo que tiene que ver con los hispanoparlantes, es notable ver como los antiquísimos refranes integran la cultura de países y regiones que tienen una muy diferente forma de hablar el español, pero los han compartido y los comparten, como un elemento que ayuda a que todos nos entendamos mejor.
Por eso, cuando decimos que “la mona, aunque se vista de seda, mona se queda”, acá y en cualquier otro lugar del mundo ibero americano, vamos a entender que por más que tratemos de disfrazar a alguien de otra cosa, su esencia va a seguir siendo la misma, sobre todo, cuando a pesar de su nueva apariencia, siga pensando y actuando como lo hizo siempre.
Claro que en las campañas políticas – y en especial desde que los asesores de imagen tienen tanta influencia – en mayor o menor grado, los candidatos utilizan una cuota de demagogia para tratar de dejar contentos a unos y a otros y arrimar la mayor cantidad de votantes para su causa, pero, para todo hay un límite y no me imagino a un Sanguinetti poniéndose una camiseta de Nacional o ahora a De León, con la rayada, porque nadie se lo creería.
Pero si alguno de estos dos ejemplos que dimos lo hubiera hecho, en lugar de aumentar su caudal de adherentes, seguramente iba a disminuir, porque muchos se iban a sentir ofendidos, pensando que los estaban tratando de idiotas. Y ese es, sin duda el caso que está pasando con el Senador Mujica, cuando después de haber andado mugriento y barbudo toda una vida - incluyendo el largo período como parlamentario, que el sistema democrático que quiso destruir le ha permitido disfrutar – de pronto “se da cuenta” de que, aquello de que “la pinta es lo de menos”, que siempre sostuvo, no era así y le encarga a uno de los más prestigiosos sastres de las clases adineradas, un traje con tela italiana. Según dice la prensa, es para ir a visitar a Lula, al que siempre lo trató de “compañero” y lo entrevistó, en el mejor de los casos, con la “humilde” camperita que usaba para ir a la Teja y al Borro.
Claro que antes su función era atraer al “lumpenaje”, como describía Marenales en aquél recordado reportaje de Búsqueda, donde comparaba al MPP con el cangrejo violinista - que tiene una pinza grande, con la que atrapa a las presas y una chica que usaba para comer - y decía que el Pepe era la pinza grande y él la chica. Ahora, la cosa es diferente, porque al lumpenaje ya lo tienen en la bolsa, pero ahuyentaron a los salmones, los lenguados y los abadejos y entonces hay que metamorfosear a “Minguito” y transformarlo en un serio estadista, para meterlos en la red.
Entonces no se les ocurrió mejor idea que ésta, sin pensar que es un insulto para la gente de centro, creer que de esa manera los van a convencer que este nuevo Mujica dejó de lado sus sueños
tupamaros, que cree en la democracia republicana y que esa constituyente que nos han anunciado, no es para transformarla en un nuevo satélite del Socialismo Siglo XXI de Chávez y el Foro de Sao Paulo.
Mujica siempre fue una gran farsa, se equivocó al elegir una ideología que fracasó en el mundo, le erró – junto con sus compañeros – en el método, al decidir intentar tomar el poder por las armas. También lo hizo al subestimar al enemigo y pensar que conseguirían una fácil victoria – como escribían entonces en todos sus planes y documentos – y fueron pasados por encima en forma aplastante, antes que se dieran cuenta. Se creó una imagen de duro guerrillero, pero la verdad es que fue capturado 2 veces y está vivito y en la segunda, pese a portar una Uzis (una ametralladora israelí, de las mejores del mundo) se entregó mansito, sin siquiera hacer un intento de usarla.
Se pasó años hablando sobre lo que se debía hacer y en 3 años y medio como Ministro de Ganadería, en un gobierno de mayorías parlamentarias propias, en un contexto económico internacional excepcionalmente bueno, no hizo absolutamente nada.
Hoy, cuando tiene la responsabilidad de conducir su fuerza política para tratar de retener el gobierno, luego de 25 años de jugarla de taita del arrabal filosófico y desprolijo, sale a decir que él en realidad es un ¿intelectual? ¿Cómo te digo una cosa te digo la otra? y se hace un traje a medida de paño italiano.
Gracias a Dios, no es lo mismo engrupir al “lumpenaje”, como ellos le llaman, con 1400 pesos del Panes y otras dádivas - que pagamos todos con el IRPF y el IASS - que hacerlo con aquellos a quienes se nos metió la mano en el bolsillo, para financiar todas esas medidas demagógicas que implementa Marina.
Por eso, aunque se mande este patético intento de “empilchar” de primera, como en el refrán que comentamos al principio, “mona se quedará” y con un poco de suerte, usando otro refrán, “vestido y sin visita”.
Agustín Tajes
Hace algo más de un mes, cuando se produjo el anuncio de que el Dr. Tabaré Vázquez había decidido trasladar los restos del Gral. Artigas al Edificio Independencia, escribimos una nota que titulamos “El cinismo progresista” y en la que expresábamos claramente nuestra discrepancia sobre la medida.
Por supuesto que no fuimos los únicos, ya que desde todos los rincones de la Patria, hombres y mujeres de todos los estamentos, hicieron sentir su desacuerdo por el atropello que se intentaba perpetrar, nada menos que en la figura del prócer máximo de todos los orientales.
Es claro que, más allá de las implicancias ideológicas, con un gobierno que ha intentado, no de ahora, sino desde que llegaron a la Intendencia de Montevideo, hace casi 20 años, ir eliminando todos los elementos de la simbología nacional – recordemos que ya en la gestión de Vázquez en la IMM, se cambió el escudo departamental por un loguito frentista – por alguna razón poco comprensible, esto es una movida de estrategia electoral.
Parecería que lo que se procura, es, junto con los 2 plebiscitos, abrir un espectro tan grande de temas, que desgaste el esfuerzo de la oposición y le impida centrarse en lo más importante, que es demostrarle a la población la desastrosa gestión que hemos soportado y lo que es peor, el rumbo hacia donde apunta la profundización de los cambios, si llegan a ganar nuevamente.
Lo que quizás no evaluaron correctamente es la reacción que se iba a producir en nuestra población, que casi unánimemente ha condenado la iniciativa y así, desde Mercedes, los hermanos Graña, con un grupo de paisanos, se subieron a los caballos y se vinieron a la Capital, recibiendo a lo largo de su periplo, el apoyo caluroso de la gente, que tuvo su punto máximo al llegar a la Plaza Independencia, donde pese al fría y la persistente llovizna, se congregaron unos 1500 compatriotas, mientras que a pocas cuadras, en el Cabildo, en el acto que el Dr. Vázquez presidía, en conmemoración de la Jura de la Constitución, solo habían unas 40 personas.
Todos vimos la patética farsa de la intercepción de nuestro Presidente a la columna gaucha, que se acercaba por la Avenida del Libertador y sentí vergüenza ajena, por lo lamentable de esa representación, cuando él sólo pretende imponer su voluntad a la de todo un pueblo y lo que hizo fue una falta de respeto y una burla a esos paisanos, que desafiando este invierno, crudo como pocos, recorrieron a caballo tantos kilómetros para defender sus ideales.
También se produjo el inevitable fenómeno mediático y en todos los programas de radio y TV se instaló la discusión, la que tuvo un eco muy grande. En esos programas, la gente respondió participando muy activa y contundentemente, reprobando en forma masiva la medida que el gobierno pretende concretar.
Entre las intervenciones de diferentes figuras de nuestro medio, quiero destacar dos de ellas.
Primero, la de la Historiadora Ana Ribeiro, a la que vi en un par de programas y no dejó duda, que desde el punto de vista histórico de alguien que es experta en nuestro prócer - en este momento ha lanzado una segunda versión de su libro sobre su vida – a la figura de máxima relevancia de cualquier nación, su pueblo le ha demostrado su veneración, colocando sus restos en un lugar que muestre la magnificencia, que ese ser venerado merece.
Expresó muy claramente que el origen de la obra que honra a un prócer, nunca ha sido objeto de discusión, cuando con el correr del tiempo llegan al poder fuerzas de otro signo político, porque lo importante es que ese prócer se encuentre en el lugar apropiado, acorde con su grandeza.
En Rusia, luego de 70 años cayó el sistema comunista y a quienes vinieron a suplantarlo, no se les ocurrió fondear a Lenin en algún museo. Por el contrario, lo mantuvieron en su magnífica tumba, porque había todavía mucha gente que lo consideraba un héroe y hubiera sido una agresión gratuita para ellos. Ni que decir en el Uruguay, donde el amor hacia el General Artigas es absolutamente unánime.
La otra participación que quiero comentar, es la que se produjo en el programa Dicho y Hecho, del canal 10, en el que debatieron sobre el tema los diputados Ortuño, por el Frente y García Pintos, por el Partido Colorado.
Para comenzar, la producción mostró una rápida encuesta hecha entre los transeúntes que se animaban a cruzar la Plaza Independencia en esa gélida tarde y se les preguntaba sobre la medida en discusión. Fue algo así como 10 a 1 a favor de no trasladar los restos del Prócer.
Esto fue reafirmado por García Pintos, que mostró un recorte de El País que mostraba una encuesta hecha por ellos, con guarismos de 97% a 3% en el mismo sentido, a lo que agrego, que ese ha sido el factor común en todas las que se han hechos desde diferentes medios. Al respecto, me gustaría destacar uno en la mañana de Radio Rural, en su programa Radio País, donde hubieron unos 1100 llamados (las encuestas nacionales de las más importantes empresas, se hacen sobre universos de entre 900 y 1000 personas) y el resultado fue algo así como 1000 a 100 (simplificando, 10 a 1).
El Dip. Ortuño no pudo salir de lo frío del mármol del mausoleo (no sé si sabe que casi todos los mausoleos son de ese material y a nadie se le ocurriría hacer uno en una playa, rodeado de palmeras) y de citar una ley de 2002, que creaba una comisión para estudiar las frases más significativas del Gral. Artigas y colocarlas en el mismo, subsanando así la omisión de quienes lo construyeron.
Reiteró en varias oportunidades que el gobierno colorado ignoró esa ley y no hizo nada al respecto. Pues bien, no fue el gobierno el que dejó de cumplir el mandato legal, sino la comisión nombrada, que contaba con legisladores de todos los partidos incluyendo varios del Frente, como los Senadores Cid y Gargano, entre otros.
El Dip. García Pintos, luego de remarcar los dichos del Dr. Vázquez, sobre que nadie lo había consultado, nos hizo recordar que la destacada posición de éste durante el gobierno de facto - ocupando una serie de cargos de confianza y hasta felicitando por la prensa al Gral. Alvarez, con motivo de su asunción como Presidente - le hubiera permitido hacer llegar su voz a las autoridades. También destacó que él ahora tampoco estaba consultando a nadie y lo desafió a que llame a consulta popular y que el pueblo decida.
El puntillazo final fue la referencia a algo que se comenta en todos lados y es el rumor acerca de que se desea hacer un estacionamiento subterráneo, por concesión de obra pública y el mausoleo sería un impedimento, o una pérdida de espacio productivo, lo que nadie va a admitir, pero los rumores, por lo general, tienen un origen real.
Pero más allá de las innumerables razones que hay sobre lo infeliz de esta iniciativa y la soberbia con que el Dr. Vázquez trata de imponerla - incluso entre los propios legisladores de su partido, ya que escuchamos al Sen. Semproni manifestar su disconformidad, aunque dijo que por disciplina partidaria tenía que votar a favor – una vez más debemos recurrir a la Constitución. Efectivamente, en su Art. 4 dice: “La soberanía en toda su plenitud existe radicalmente en la Nación, a la que compete el derecho exclusivo de establecer sus leyes, del modo que más adelante se expresará” y se entiende Nación por conjunto de un pueblo, con su territorio, sus leyes y su patrimonio histórico y cultural. El General Artigas, es parte de ese patrimonio histórico que tiene la nación y por lo tanto, en uso de su soberanía quién debe decidir donde descansarán eternamente sus restos. Por eso, si finalmente se logra promulgar este abuso, se debe convocar al pueblo a referéndum y desde ya constituir una comisión, integrada por personas relevantes de nuestra sociedad, para encabezar la lucha por esta causa, que es de todos los orientales.
Me atrevo a tirar algunos nombres, como el Dr. Carlos Maggi, la Profesora Ana Ribeiro, el poeta Santos Inzaurralde, que tantas cosas bonitas escribiera sobre el General y Ansina, los hermanos Graña, que dieron prueba de su amor al prócer y muchas más que estoy seguro adherirán desde cada rincón del país. Dicha Comisión Nacional, deberá también dar los pasos jurídicos para evitar que se innove de ninguna manera, hasta que el pueblo se haya expresado.
“Mi autoridad emana de vosotros y ella cesa ante vuestra presencia soberana”, es quizás la frase de Artigas que, por razones obvias, omitió con mayor intención el gobierno de facto, en el imponente mausoleo y la que, sin duda, obliga a nuestro Presidente a consultar al pueblo en una cuestión que, de ninguna manera puede resolver por su voluntad.
Hoy quieren “refundar” la Patria y eso es imposible, la hizo gente muy grande, no como quienes con hechos de esta naturaleza, lo único que hacen es demostrar que son la antítesis del Prócer.
De El País
Editorial
PCI & PCE - Producto culto interno / externo
LAS LEYES
NO PUEDEN ANULARSE

Dr. Carlos Maggi
Así como el Estado es un conjunto de normas jurídicas que rigen sobre determinado territorio, la Nación es el conjunto de elementos culturales que caracterizan a un grupo humano, sean estos elementos, religiosos, históricos, emocionales, jurídicos, lógicos, propiamente experimentados o provenientes de otras culturas.
Lo extraordinario de la relación entre nuestro Estado (ente jurídico) y nuestra Nación (ente cultural) se da en el artículo 4º de la Constitución uruguaya que establece sabiamente:
"La soberanía en toda su plenitud existe radicalmente en la Nación".
La Constitución contiene las normas jurídicas de jerarquía superior y prevé cómo pueden ser reformadas. Pero la disposición del artículo 4º, sujeta toda reforma de las normas superiores, al complejo cultural que caracteriza a los uruguayos.
A primera vista, estas observaciones generales, hacen suponer algo muy vago, alejado de la realidad. Pero no es así. La vigencia de las normas culturales es tan rigurosa o más, que la vigencia de las normas escritas en la Carta Magna.
Pongo ejemplos de reformas impracticables que ilustran lo que digo:
-"Serán fusiladas todas las personas mayores de edad que no tengan credencial cívica".
-"Restablécese la esclavitud a partir del 1º de enero del 2010".
-"La tasa del valor agregado será duplicada para los restaurantes donde se practique la antropofagia".
Nada de lo previsto por la Constitución, prohíbe la aprobación de tales enmiendas, pero es muy notorio que esas normas son contrarias a los principios de nuestra cultura.
La Constitución puede modificarse, pero las reformas no pueden incluir normas vandálicas. Los vándalos no eran malvados, tenían normas de cultura diferentes a las nuestras.
La ley del Talión, rigió durante muchos siglos, pero no es aplicable entre nosotros.
También es cierto que el sistema democrático republicano está cuajado de valores éticos y que entre esos valores figuran los derechos humanos, que se deducen de nuestra cultura y del espíritu de la Carta Magna, sin necesidad de que el legislador los haya previsto; y es bueno que así sea.
Pero ningún derecho es absoluto; todos llegan hasta donde empieza el derecho de los demás. Y sucede que la sociedad entera tiene derecho a vivir libre de la inseguridad jurídica.
Un instituto que nos llegó desde la Roma clásica, la cosa juzgada, es una de las claves del Estado de derecho.
PODERES. En sus clases magistrales y apasionadas, Justino Jiménez de Aréchaga enseñaba "Teoría del Gobierno":
-"Los Poderes del Estado los confiere la Constitución y son representativos, expresan la voluntad soberana. No hay "Poder" sino cuando las decisiones regulares de "un sistema de órganos" no pueden ser alteradas, ni revocadas por "otro de los sistemas de órganos" existentes dentro del Estado".
Coherente con este pensamiento, Aréchaga al comentar el actual artículo 4º de la Constitución destacaba la diferencia que media entre una Constitución librada a la iniciativa popular; y una Constitución donde la soberanía descansa expresamente, en la Nación. (Eran los tiempos de la Segunda Guerra Mundial 39-45; y estaban frescos los plebiscitos que le dieron al Führer, un poder absoluto).
PLEBISCITO DE ANULACIÓN. La diferencia entre derogar una ley y anular una ley, es sencillamente brutal.
Derogar una ley significa que a partir de esa fecha no podrá aplicarse.
Anular una ley significa, que a partir de esa fecha, habrá que actuar como si esa ley no hubiera existido jamás.
La distancia jurídica entre uno y otro efecto es abismal.
Derogar una ley, deja en pie todo lo actuado durante su vigencia.
Anular una ley deja sin valor alguno todo lo actuado durante su vigencia.
El texto mediante el cual se procura anular la ley de Caducidad, no deja lugar a dudas; dice:
-Anúlese y declárense inexistentes los artículos 1, 2, 3 y 4 de la Ley Nº 15848, de 22 de diciembre de 1986.
-Se tendrán por no pronunciadas las resoluciones del Poder Ejecutivo que hayan incluido casos en la caducidad establecida por el artículo 1º de la referida Ley.
-El Poder Judicial continuará de oficio la tramitación de las causas que hayan sido alcanzadas por las disposiciones anuladas como si éstas nunca hubieran existido, no pudiendo invocarse la cosa juzgada en dichas causas hasta el dictado de nueva sentencia".
¿Cuántos firmantes leyeron este texto y cuántos sopesaron las consecuencias de anular? La ciudadanía no estuvo debidamente informada.
Que pueda moverse el mecanismo de reformar la Constitución sobre el filo de dos palabras de uso técnico, que son manejadas como sinónimos en el lenguaje habitual, configura un caso gravísimo.
Se proyecta que el cuerpo electoral modifique la Constitución a tal grado, que se supriman los principios en los cuales se basa la propia Constitución.
Aprobado lo que quiere este plebiscito, todas las sentencias dictadas desde 1830 hasta la fecha y las futuras, quedarían sometidas a consultas populares; podrían ser anuladas.
Observa Heber Gatto: "Si esta reforma resultara aprobada, nuestra Carta fundamental tendría como todas, naturaleza propositiva, crearía órganos, asignaría derechos, y …curiosa singularidad… se podría juzgar a una persona mediante el voto de la multitud" (El País, 2/4/09).
Una curiosa y espantable singularidad, al servicio de la demagogia.
Establecido que en ejercicio de la democracia directa, se puede dejar sin efecto los principios dorsales del derecho penal (¡casi nada!), quedan abiertas las puertas para imponer los abusos más aberrantes.
Por el voto de la multitud se podrá reprimir la libre expresión del pensamiento y castigar a la gente por lo que dijo… cuando había libertad.
Introducir modificaciones tendientes a descomponer la democracia es la moda de los presidentes autoritarios de América Latina: llegan al poder de manera legítima y usan el cargo para implantar la opresión.
Declarar inexistente una ley que se aplicó durante 23 años, anuncia un alto grado de desprecio por las garantías establecidas. Estamos viendo las dictaduras legales que afligen al continente.
HISTORIA PATRIA. Cuando se habló de anular la ley de caducidad, tanto el Presidente Vázquez, como el senador Mujica se manifestaron en contra de esa idea. Pero cuando más de 300.000 personas firmaron a favor del plebiscito, Vázquez y Mujica cambiaron de opinión y se declararon a favor de la iniciativa (aunque según creo, no firmaron la solicitud).
La anulación parece heroica porque su objetivo es hacer justicia. Impone que los militares que violaron los derechos humanos no tengan descanso; ellos encarcelaron, torturaron, mataron. Y es verdad.
Esos malos militares violaron la Constitución. Pero la forma de castigarlos no puede ser destruir el alma de la Constitución, 36 años después.
El ejercicio de los derechos humanos hasta el extremo de anular las leyes, atenta contra todos los derechos, incluidos los derechos humanos cuya vigencia también pasa a ser insegura.
Lo resuelto por un plebiscito, otro plebiscito podrá anularlo; y así sucesivamente.
¡Pobre país!
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-Fuentes: Raúl Gadea, me hizo llegar información valiosa proveniente de Internet.
-Una versión donde manejé estas mismas ideas, se publicó en el Semanario "Voces", el jueves 23/4/09.
La reforma de la Constitución que anula la cosa juzgada, nos lleva a una Constitución… "inconstitucional".
El País Digital
No creo en choques de civilizaciones sinoen un choque entre la civilización y la barbarie"
Entrevista a Pilar Rahola
en La Gaceta de Tucumán.
Una niña abandonada el día en que nació en Siberia, enferma con neumonía, sarna y salmonelosis, fue adoptada por una mujer española con un corazón sensible que convive dentro de un mismo cuerpo con un cerebro increíblemente ágil y unas agallas hipertrofiadas. Esa mujer es Pilar Rahola, una cronista de guerra que vive acostumbrada a las amenazas, una pensadora políticamente incorregible. Es de izquierda pero anticastrista y antichavista; critica a Saramago y defiende a Israel. Un oxímoron para los cánones que se aplican habitualmente. El ganador del premio Pulitzer Andrés Oppenheimer la define como una de las periodistas más valientes del mundo. Recién llegada a Buenos Aires, este miércoles fue entrevistada por LA GACETA Literaria.Argentina, América, la izquierda
-"A Argentina le pesa tanto el pasado, que a veces parece que habita en él, como si la realidad no fuera más que su derivada", escribió en el diario El País, de Madrid, a raíz de un viaje que hizo a nuestro país en 2007. La Argentina acaba de celebrar elecciones legislativas que han cambiado su mapa político. ¿Qué percibió durante estos días en que estuvo en Buenos Aires?
- Argentina empieza a ser mi segunda patria; me ocupa y me preocupa. Estoy tratando de tomarle el pulso a la Argentina porque creo que es el termómetro del continente. El país tiene una sociedad civil muy activa pero, a veces, parece dormida. Por momentos, la Argentina parece bipolar porque del pensamiento crítico más feroz se pasa a permitir los abusos políticos más extraordinarios.
A la Argentina el pasado parece pesarle mucho, y el futuro preocuparle poco, mientras vive en un presente demasiado traumatizado. Creo que al pasado hay que recordarlo pero sin descuidar ni dejar de pensar en el presente ni en el futuro. En la actualidad, lo que percibo es que está atravesando uno de los momentos políticos más desconcertantes de los últimos años, con unos gobernantes que parecen autistas, desconectados de la gente y sus problemas. No cometen más errores porque no se entrenan y los argentinos están perdiendo la oportunidad de ser un país muy importante. No es posible que un pequeño país como Chile tenga más peso geopolítico que la Argentina, ni que tenga una presidente con el 74% de aceptación pública, que es la contracara de su vecina. La derrota en las elecciones indica que se han cometido todos los errores de manual.
Cristina Kirchner, la mujer comprometida socialmente, que hablaba de cambiar el rumbo, se ha convertido en una esperanza rota.
- Julio María Sanguinetti, en una entrevista publicada en LA GACETA Literaria el domingo pasado, afirmó que la izquierda en general no es democrática. El ex presidente uruguayo prologó su último libro y dijo que usted era auténticamente de izquierda. ¿Cómo se lleva con la democracia?
- Sanguinetti tiene razón en algo fundamental: ninguna ideología se escapa de los procesos autoritarios. Una parte de la izquierda hizo creer que solamente la derecha tiene monstruos en su interior. Monstruos que iban desde Pinochet y Videla hasta Hitler. La derecha tiene monstruos pero la izquierda también los posee, y van de Castro y Chávez a Pol Pot o Stalin. Me llevo bien conmigo misma porque soy una librepensadora. Y eso significa que me mantengo en mi territorio de dudas y no entro al terreno de los dogmas de fe.
Cuando una ideología entra dentro de ese territorio se convierte en perversa y reaccionaria. En la derecha ocurre ese fenómeno; en la izquierda también. Lo que ocurre es que la izquierda es la que hace más ruido, en las calles, con sus pancartas y consignas. La izquierda que grita más es, generalmente, la peor: es la que suele perder el sentido común, apoyando a gobiernos totalitarios, celebrando actos terroristas como los del 11 de setiembre, convirtiéndose en una verdadera caricatura. Lo que me repugna es que en nombre de la justicia social y de la libertad, de todo lo que yo defiendo, se aclame a hombres brutales que atentan contra esos ideales. Un ejemplo de estas contradicciones es el fenómeno de Hugo Chávez y de tantos "Chavitos", como los que pueden encontrarse en la Argentina. Chávez utiliza la democracia para destruir la democracia, desmantelando minuciosamente sus instituciones, y tiene un proyecto imperial con sus aliados de Corea del Norte, Libia e Irán. Que este hombre diga que es de izquierda, me molesta. Pero que apele a la libertad, me enfada profundamente. He militado en partidos de izquierda y peleo por conceptos de la izquierda pero no salgo del campo de juego. El campo de juego es el que delimitan la Carta de Derechos Humanos, la libertad y la democracia.- En el programa de Mirtha Legrand, en el que estuvo este martes, dijo que muchos de los grandes intelectuales de izquierda están sobredimensionados, algo que no sucede con los de derecha. ¿Por qué ocurre esto?
- Por ejemplo, Samuel Huntington habla del choque de civilizaciones y se hunde. No es recomendado en ninguna cátedra universitaria ni es tenido en cuenta en casi ningún ámbito del mundo intelectual. Y eso ocurre porque es de derecha. En cambio, los intelectuales de izquierda que dicen las mayores barbaridades son siempre impunes. Un ejemplo claro es el premio Nobel José Saramago, que escribió a favor de Stalin y en contra de la caída del muro de Berlín, que sigue defendiendo a Castro y que integró las listas del jurásico partido comunista portugués en las últimas elecciones. ¿Cómo alguien puede equivocarse tanto y tener tanto prestigio? Eso ocurre porque se sobreentiende que un intelectual de izquierda es bueno. La izquierda monopoliza el prestigio intelectual. Hay que romper el mito que asocia a la izquierda con la pureza. Hay intelectuales de derecha que han ayudado a mejorar el mundo y otros de izquierda que han contribuido a empeorarlo y viceversa. Como yo no me caso con nadie puedo juzgar con libertad.
- El mundo ha condenado, en forma casi unánime, el golpe de Honduras, aglutinando a figuras que van desde Castro y Obama hasta Chávez y Uribe. Algunas voces aisladas como la del Wall Street Journal, o la de intelectuales como Carlos Alberto Montaner desde el Washington Post, justificaron el derrocamiento y plantearon que se está juzgando la situación con pautas extemporáneas. ¿Cuál es su opinión?
- Creo que cualquier golpe de Estado debe ser condenado. El actual gobierno de Honduras tomó el peor de los caminos; se equivocó. Pero de ahí a convertir a (Manuel) Zelaya en un santo hay un abismo. Pienso que se trató de un contragolpe a quien quebraba las leyes, gobernaba de espaldas a la sociedad e intentaba convertir a su país en un satélite de Chávez. Zelaya intentó un golpe de estado "blando": el que consiste en socavar la democracia desde la democracia, replicando lo que se hace en Venezuela y en Bolivia. Lo notable de Zelaya es que violó la Constitución y ahora apela a ella para volver a su cargo. Criticó a Estados Unidos y ahora va corriendo a ver a Hillary Clinton.
Forma parte de la lógica, o la contradicción, populista. Lo que yo le preguntaría a Cristina Kirchner, que viaja en el avión con Correa a denunciar el golpe, es dónde estaba antes. ¿Dónde estaba Cristina cuando Zelaya desmantelaba la libertad en Honduras? ¿Por qué se paseaba de la mano de Castro? Argentina está cada vez más cerca de Chávez y cada vez más lejos del sentido común. Lula, Bachelet, Tabaré Vázquez no viajaron. Sí Cristina, y en medio de la pandemia que vive su país.- En un artículo publicado esta semana en el diario La Vanguardia usted denuncia un proceso colonizador del gobierno iraní y de miembros del Hezbollah en América latina, con el apoyo de Chávez y Castro. ¿En qué consiste ese "proceso" y cuán grave es?
- Chávez ha construido la "pista de aterrizaje" para Irán en Latinoamérica. Hay contratos económicos y militares entre iraníes y países del ALBA, pueblos islamizados, fábricas montadas, alta presencia de miembros del Hezbollah. Hay fuentes que indican que el 50% de la financiación de Hezbollah viene de la Triple frontera. La penetración iraní en América Latina es muy preocupante. Es lo único que le falta al continente; que se plante la bandera del chiísmo radical.El peligro iraní
- ¿Cómo cree que evolucionará la situación en Irán?
- Las elecciones iraníes son una gran mentira: solamente se presentan los candidatos permitidos por el consejo de los ayatollas. Irán tiene un régimen brutal y enormemente rico. Pero también es el país que tiene la sociedad civil más organizada, capaz de quebrar al régimen, aunque eso implique muchas muertes. Irán, por su gobierno, es el país más temible del mundo islámico en Medio Oriente; pero también, por sus ciudadanos, es el que genera más esperanzas. El problema es que toda Europa está seducida con los petrodólares iraníes. ¿Por qué no convertimos a Irán en la nueva Sudáfrica? El mundo condenó el apartheid contra los negros. ¿Por qué entonces permitimos el apartheid contra las mujeres, los estudiantes y los que aman la libertad?
- ¿Cree que Obama aplica un doble standard en la situación de Irán respecto de la de Honduras?
- Pienso que Obama está tan preocupado por gustar que le dice a cada uno lo que quiere oír.
- Usted dijo que él era un populista en un artículo reciente.
- Sí, creo que tiene una tendencia al populismo. A pesar de eso, valoro sus esfuerzos por poner palabras donde antes había armas. Sin dudas ese es el camino. Pero Obama no tiene mucho tiempo. Puede hacerse el simpático unos meses más pero, a partir de diciembre, el proceso nuclear iraní no tendrá marcha atrás. Al mundo le queda muy poco tiempo para parar el surgimiento de un nuevo régimen totalitario con armas nucleares. La administración norteamericana lo sabe bien, como también que en algún momento debe plantarse, dejando de lado la política de "buenos amigos". Y no me refiero a hacer la guerra, que sería una barbaridad que no solucionaría nada. Me refiero a un boicot económico y político que haga daño al gobierno de los ayatollas. Eso es lo que pide a gritos la ciudadanía iraní: que Estados Unidos rectifique la pasividad actual.- ¿Piensa que si EE.UU. no la rectifica, Israel bombardeará Irán?
- Hay una frase en la Biblia: "si tu enemigo dice que quiere destruirte, debes creerlo". ¿Por qué no habríamos de creerle a Irán cuando dice que hay que borrar a Israel de la faz de la Tierra? Los fundamentalistas no mienten: cumplen todas sus amenazas. Cuando Bin Laden, después del 11 de setiembre, señaló a España diciendo "ahora Al-Andaluz", era evidente que sufriríamos un atentado terrorista. Irán es un país que hizo atentados en otros países, como lo saben bien los argentinos por sufrirlo en carne propia. Cuando Hitler dijo que iba a hacer desaparecer a los judíos de Europa, había que creerle. Casi lo consigue al convertir en humo a dos tercios de los judíos europeos. Si Irán llega a tener capacidad nuclear, el mundo tendrá un riesgo enorme.
El futuro de Medio Oriente
- "La lucha de Israel, aunque el mundo no quiera saberlo, es la lucha del mundo", dijo en una conferencia que dio en Washington el año pasado. ¿Recibe muchas críticas por la defensa que hace de Israel?
- Gran parte de la izquierda ha simplificado el conflicto palestino-israelí en un esquema de "buenos y malos", "víctimas y verdugos", desconociendo la mano de Irán, Siria y los yihadistas, de los palestinos que reprimen a otros palestinos, de los totalitarios que quieren masacrar en nombre de Alá. Claro que en el lado israelí también hay responsabilidad que debe ser criticada. Pero el conjunto debe analizarse contemplando su complejidad. Lo que ocurre es que hay un sector de la izquierda que, habiendo perdido las utopías, ha sustituido la boina del Che Guevara por la kefia palestina. Que me critique esta izquierda, que defiende ideas totalitarias, es un honor. Lo que me preocupa es la contaminación de tantos cerebros jóvenes, que no saben nada sobre el conflicto, que no se hicieron ninguna pregunta y creen que tienen todas las respuestas, que creen que son solidarios criticando a Israel. No se dan cuenta que Israel es adversario de los palestinos pero no su enemigo. El enemigo es Hamas. Con Hamas y Hezbollah no hay futuro. Hezbollah es una agrupación que pone trozos de carne humana en sus banderas. Su líder envió a su propio hijo a morir. Se puede salir a la calle y protestar contra la incursión israelí en Gaza pero también debe criticarse a Hamas. No balancear el conflicto no es ayudar a la paz: es ayudar a la muerte. Palestinos e israelíes pueden negociar duramente pero en esos intercambios hay futuro. Eso es lo que defiendo y lo que me ha valido amenazas de muerte. La policía me cuida pero sé que es el precio que debemos pagar los que no queremos formar parte de los dogmas de fe de un mundo virulento. Lo que me irrita no son los ataques de los fundamentalistas, porque son coherentes, sino los de los que me insultan y dicen defender la libertad. También recibo muchísimo apoyo porque el sentido común, afortunadamente, es mayoritario.
- Usted conoce muy bien Medio Oriente. ¿Cómo imagina el futuro de la región?
- El petróleo es un arma de destrucción masiva: es lo que da el dinero para montar las mayores atrocidades. Si no superamos la era del petróleo, no habrá libertades en Medio Oriente. Si no las hay, no frenaremos el fenómeno yihadista. Si no lo paramos, no habrá paz en Medio Oriente. Se trata de una cadena. Todo el mundo libre depende de un modelo de vida que da miles de millones de dólares a dictaduras atroces que lo utilizan para esclavizar a sus pueblos y fomentar el terrorismo. Esto se acabará el día en que el petróleo no sea la clave económica del mundo. Lo dramático es que toda esa riqueza no sirvió para nada. En los últimos 70 años todo el dinero de ese petróleo no ha dado un solo premio Nobel en todos los países islámicos de Medio Oriente. En cambio, en las mismas seis décadas, un pequeño país de siete millones de habitantes, como es Israel, generó muchísimos Nobel. No olvidemos que hace un tiempo Mohamar Kadafi dijo: "ustedes tienen la bomba atómica pero nosotros tenemos la bomba demográfica". Ahora quieren tener las dos.
- ¿Qué papel cree que debería jugar Estados Unidos en Medio Oriente?
- Europa critica permanentemente a EE.UU. pero lo cierto es que los únicos que se han metido en el barro son los norteamericanos, los que sentaron a palestinos e israelíes en Camp David y en Oslo para resolver el problema. EE.UU. es aliado de Israel pero también es el mayor donante de dinero a la Autoridad palestina. Creo que los norteamericanos deben seguir metiéndose pero, de todos modos, soy pesimista. Por más buenas intenciones que tengan los norteamericanos, los israelíes y un líder que me gusta como Mahmud Abbas, temo que Teherán dinamitará cualquier eventual acuerdo con la ayuda de Hamas, cuyo propósito fundacional es la destrucción de Israel. Me parece que no estamos cerca de la paz.El pluralismo y la muerte
- Desde su perspectiva, ¿hay culturas superiores o todas son moralmente equivalentes, como sostiene la mayor parte del progresismo?
- Hay una cultura superior y es la del derecho. No creo en choques de civilizaciones sino en un choque entre la civilización y la barbarie. El bárbaro es el que en nombre de una ideología mata, secuestra, tortura. El civilizado es el que lucha contra eso. En el Islam los civilizados son las mujeres que luchan por sus derechos, los ciudadanos que pelean por la participación en la vida pública, los escritores que alzan su voz contra la tiranía yihadista. Los bárbaros son los que persiguen a los disidentes, esclavizan a las mujeres, amenazan al mundo. Hay una forma superior de ver al mundo y es la que refleja la Carta de Derechos Humanos. No creo en las teorías de Huntington o de Oriana Fallaci que estiman que Occidente es superior a Oriente. En Occidente engendramos monstruos terribles y el Islam ha dado grandes pensadores. Pero lo que sí creo es que el fenómeno totalitario es brutalmente inferior al democrático. Yo estoy del lado de las mujeres lapidadas, de los que luchan por las libertades en las calles de Teherán o en cualquier lado; y me importa poco que sean musulmanes, católicos, judíos, ateos o bailarines de flamenco.- Fue cronista de guerra en varios conflictos. ¿Cuál es la mayor marca que le han dejado?
- Las guerras te cambian. En cada vuelta a mí país, pasé más de un mes sin entenderlo. No puedes creer que tus conciudadanos pierden su tiempo en tonterías mientras tu tienes el alma colgando en una percha. La imagen más nítida de todas las guerras que viví me quedó grabada en África, en las montañas de Etiopía, en medio de un conflicto que, como todos los africanos, fue anónimo y pasó inadvertido para todo el mundo. Es la imagen de una madre etíope acunando a un niño que llevaba dos horas muerto. Le pregunté a una persona que la conocía si no le iban a sacar el niño de sus brazos y me contestó: "la muerte en África tiene su tiempo".
© LA GACETA
El Perfil de Pilar Rahola
Es doctora en Filología Hispánica y tiene una extensa y destacada trayectoria como periodista. Condujo exitosos programas televisivos y radiales en España; fue corresponsal de guerra en Africa, Europa del Este y Medio Oriente; y actualmente es columnista de los diarios El País (Madrid), La Vanguardia, El Periódico y Avui (los tres de Barcelona). También tuvo una activa participación política como diputada del Parlamento español por la Izquierda Republicana Catalana , 9 años y como vice-alcaldesa de su ciudad, Barcelona. Publicó nueve libros (el último es La libertad herida); disertó en numerosos países; y dirigió la Fundación Acta, entidad dedicada a la difusión del pensamiento y el debate. Es reconocida por su ferviente lucha contra el avasallamiento de los derechos del niño y la mujer, el antisemitismo, el terrorismo, la corrupción y las más diversas formas del autoritarismo.Su página de Internet es www.pilarrahola.com.
La Gaceta de Tucumán.
12/07/2009
De Equinox

COMENTARIOS DE ANTONIO FERNÁNDEZ AROSTEGUY
fernaros@adinet.com.uy
La epidemia que cunde al mundo
en el año 2009
Jared Diamond (Boston 1937), Profesor de Geografía en la Universidad de California (UCLA), ha sido miembro de la Academia Nacional de Ciencias y de la Sociedad Filosófica de Estados Unidos. Ha obtenido los premios Burr de la Sociedad Geográfica Nacional y el Pulitzer de l998. En abril de 1998 publicó su libro Armas, Gérmenes y Acero. La colección Debate lo hizo en un hermoso ejemplar de algo más de 500 páginas. En enero de 2006 publicó Colapso, de similares condiciones.
En febrero del 2007 llegó a mis manos un ejemplar del primero, del que ya se habían vendido un millón de ellos. Supongo que fue en esa fecha también que entró al Uruguay, siempre rezagado.
Mi sorpresa e impacto no daba cabida a la convicción de lo que ya vaticinaba (y ahora confirmamos todos); y aunque he leído otros libros similares de temas profundos en economía, historia, sociología, etc., éste particularme me hizo preguntarme: La gente que tiene posiciones de mando y directrices, ¿lo leerán? Si ocurre, ¿qué conclusiones sacarán? ¿Creerán en ello o, si tienen intereses encontrados, lo eludirán, cuál será su actitud? Acá en mi país, ¿qué pasará?
Entonces intentas, desde tu postura de hombre de a pie, aunque estés cultivado por el buen entender que tuvimos en el pasado, presumir el grado de capacidad intelectual y de intenciones ajenas a su persona, que tienen nuestros actuales gobernantes para dilucidar el tema de prevenciones, proyectos para aliviar situaciones inevitables, tratamiento de costumbres, salud y asistencia por hechos que vendrán, sí o sí, porque una conducta mundial nos arrastra. ¿Quiénes son Muñoz, Vázquez, Mujica, "Jeta" Fernández? ¿Cuántos más? Tourné, Castillos, Gargano, Gamou y siguen y siguen...
La formación y conducta de nuestra clase política tiende a realizar todo lo que lo mantenga en el puesto que le llevó tanto tiempo lograr y cada paso que da es medido por ello, jamás por apreciaciones colectivas; tan es así que están pendientes del clamor popular para sus actos, jamás tendrán una postura de un estadista para marcar el rumbo.
Seguro que ninguno de ellos leyó este libro ni ninguno parecido, que les darían pautas para adelantarse a los tiempos. En algunos casos, como los Mujica, Castillo y otros, habría que hacerles resúmenes a nivel escolar o un poco más, pero poco, (me animaría a hacerlo, resumo mucho mis lecturas, algunas de plomo como Greenspan, pero jamás lo haría gratis para esta gente que me llama platudo porque vivo en un departamento de 60 m. en Punta del Este y cobro veinte mil pesos de jubilación) seguro mucho menos que Bengoa, Nin o el pobre renunciante de Antel (a Sendic no me arrimo, mi padre fue un honesto bedel de liceo y maestro sin título).
La gente que piensa y aprovechó la enseñanza gratuita que nos brindó el país, sufre cuando ve tanto imbécil rebuznando convencido que está dictando cátedra, tanto da que sea presidente o aspire a serlo.
Cuesta mucho practicar la democracia y aceptarla. Hace sufrir y da rabia... mucha rabia, hasta con nosotros mismos que llegamos a desconocernos por vislumbrar que nos nace un odio que nunca sentimos, porque nunca lo tuvimos y es el mal que nos infieren malas personas adueñadas de medios, informes falsos, poder indebido.
Tengo fe que esto cambie con los resultados electorales y el buen juicio regrese a los orientales.
La Ministra Muñoz y su puerilidad

por Helena Arce
Decir discursos de barricada es muy interesante cuando no se tienen obligaciones, pero la Ministra las tiene, aunque poco le importen, basta recordar que es la primera vez en los últimos veinte años que una enfermedad que anda circulando por los países vecinos nos alcanza sin que el Ministerio de Salud haya tomado las medidas mínimas necesarias para evitarlo. Es más, cuando se detectó el problema, la señora andaba en un congreso relativo a su profesión y no se tomó la molestia de volver al país para asumir sus responsabilidades. Hemos tenido abogados, contadores a cargo del Ministerio del Salud Pública e, históricamente, se han tomado las precauciones, evitándonos que la enfermedad invadiera nuestro territorio.
Pero la señora anda haciendo política en vez de preocuparse por nuestra salud. Muy suelta de cuerpo, declaró que espera que si el próximo gobierno es del Dr. Lacalle, no le pase una motosierra a la Reforma de la Salud pues, al decir de la Ministra, como su máxima virtud, el FONASA ha dado "orgullo a las personas que ven cómo sus hijos se atienden en los mismos centros de salud que sus patrones, especialmente en el interior".
Esta señora sin duda vive envuelta en un "nimbo fatuo", se maneja con una simpleza, rayana con la petulancia, sobre la diferencia entre los patrones y los empleados. Necesita considerar a las personas catalogándolas en castas, quiénes son más o menos según el sitio que ocupan en una empresa o si es el jefe o el subalterno. Su soberbia la lleva a considerar a quienes ocupan una posición inferior, según sus propios valores, como "pobres gatos" y a quienes supone en una posición "superior", como los "todopoderosos". Debe ser lo que la lleva a expresarse con ese tonito de "señora presumida", ese hablar con la nariz torcida, como molesta por soportar el olor de la gente, mostrando, además, una total falta de conocimiento sobre la realidad de las ciudades del resto de nuestro país. Y la hace pensar que a la hora de necesitar atención médica, puede importarle a una persona el codearse con "gente importante".
En los demás departamentos de nuestro país, estimada señora, los médicos son los mismos, los que atienden en los hospitales y los que atienden en las mutualistas y quienes se atienden en los hospitales o en las mutualistas privadas, cuando el problema sanitario es importante, deben trasladarse a la capital. A costo del hospital o a costo de la mutualista, con una infinidad de costos personales a asumir, que no se arreglan por tener la cuota de la mutualista paga. Además, en el resto del país existe una realidad muy diferente en la salud pública, contando con, por ejemplo, el Hospital de Tacuarembó, que no es obra de este gobierno por cierto, sino del esfuerzo de quienes allí trabajan; y en los hospitales y policlínicas, en virtud de la dedicación de los funcionarios médicos y no médicos, se suplen las carencias de la falta de recursos.
Por otra parte, no le han solucionado a quienes les pagan la cuota mutual, a los habitantes de todo el país, lo más caro que son los tickets, órdenes, etc., los que son, por cierto, muy duros de afrontar al sumarse exponencialmente cuando hay una enfermedad de por medio.
Y, por encima de todo, esta reforma de la salud lo único que ha logrado es darle más dinero seguro a las mutualistas, pero están todas tan excedidas de socios que es casi imposible conseguir la atención en tiempo y forma, para aquellos atendidos por medio del FONASA, tanto como para quienes se pagan sus cuotas con recursos propios.
Por cierto, muy diferente debiera haber sido el planteamiento, pues ya que se le quita el dinero para financiarla a los trabajadores -¿cuando no?- la lógica es que se hubiese apuntado a dotar a los hospitales públicos de todos los recursos necesarios, de forma de que aquellos que deben concurrir a atenderse cuenten con lo imprescindible para su curación. Esto hubiese sido mucho más saludable que pagar cuotas que no aseguran la posibilidad de poderse atender, pues para hacerlo hay que contar con dinero contante y sonante para pagar los análisis, los medicamentos y los médicos. ¿Sabe usted, señora, a cuánto asciende la suma de todos los tickets y órdenes en los que hay que incurrir? En un chequeo simple puede uno gastar unos $500, por lo bajo. ¿Cree usted de verdad que el pagar la cuota de la mutualista a una persona que saque líquidos $8.000, le solucionó el problema de atender a sus hijos? Salvo que el mes que tengan que llevar a su hijo al médico, decidan pasar sin comer unos días, no me doy cuenta cómo.
Por favor, señora: poco importa si donde me atiendo yo o se atiende mi hijo, se atienden usted y su familia. A la hora de contar con asistencia para la cura de una enfermedad, no importa el frasco, sino el contenido.
Espero que quien asuma el gobierno de nuestro país, sea quien sea, pase una motosierra bien grande a este engendro llamado FONASA, buscando realmente mejorar la asistencia en la salud, tanto pública como privada, de forma que todos, sin importar qué lugar ocupemos en la escala social con cuyos parámetros usted nos mide, podamos tener la absoluta seguridad que lograremos contar con los medios y la oportunidad de poder acceder al mejor tratamiento. Poco importa si ello es en un hospital o en un lujoso sanatorio.
